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sábado, 22 de febrero de 2014

SETENTA Y CINCO AÑOS DE LA MUERTE DE ANTONIO MACHADO CON MÚSICA





Setenta y cinco años se cumplen de la muerte de Antonio Machado. Después de un interminable peregrinaje en los días finales de la guerra civil en compañía de su madre y su hermano José, pudieron cruzar la frontera francesa, donde él encontró la muerte días más tarde, el 22 de febrero de 1939, en un hotel de Coulliure.  Allí está enterrado.  A los poetas, hay que leerlos, obviamente. Y en las aulas y fuera de ellas, Antonio Machado sigue siendo uno de los tres poetas más populares del pasado siglo, junto a Lorca y Miguel Hernández.  
En los últimos años muchos  intérpretes  eligieron poemas  conocidos de Antonio Machado para musicarlos: Alberto Cortés, Juan Manuel Serrat, Amancio Prada, Ana Belén, Víctor Manuel, Calixto Sánchez, Emilio José, Ana María Drack, Carlos Cano, Enrique Montoya, Enrique Morente, Jarcha, Los Romeros de la Puebla, Vicente Soto (Sordera)…


 Quienes primero se acercaron a sus poemas formaban parte de un movimiento musical, Canción del Pueblo, entre ellos Adolfo Celdrán, Elisa Serna e Hilario Camacho. Paco Ibáñez fue pionero en musicar a poetas españoles del Siglo de Oro, y a algunos otros contemporáneos, como Machado, del que grabaría sus "Proverbios y cantares", "Inventario galante" y "Era un niño que soñaba". Pero el primero que verdaderamente tuvo más difusión con su trabajo fue Alberto Cortez, Fue en 1967 cuando, a contracorriente, sorprendió a todos los asistentes a su concierto en el madrileño teatro de la Zarzuela, cantando a poetas clásicos y también a Antonio Machado. Él mismo les había puesto música. A "Guitarra del mesón" le dio Waldo de los Ríos un tratamiento de seguidillas manchegas, quien se había inspirado para sus arreglos nada menos que en "El vuelo del moscardón", de Rimsky Korsakov. Incluiría Cortez asimismo "Retrato", uno de los poemas más conocidos del autor sevillano, de su celebrado libro "Campos de Castilla". Y "Yo voy soñando caminos" y "Proverbios y cantares". Esos y otros temas diferentes aparecieron en el álbum "Poemas y canciones". Sin lugar a dudas el cantautor hispano-argentino marcó un hito con aquella obra. Dos años más tarde sería Joan Manuel Serrat quien alumbraría otro disco histórico, que  sigue comercializándose en la actualidad, siendo uno de los más vendidos de su carrera: "Dedicado a Antonio Machado, poeta". Desde entonces, muchos otros cantantes incorporarían esas mismas canciones a su particular repertorio. "Cantares" es una de las más difundidas, en voces tan diferentes como las de Amancio Prada, Ana Belén, Víctor Manuel, Calixto Sánchez, Emilio José, Ana María Drack, Carlos Cano, Enrique Montoya, Enrique Morente, Jarcha, Los Romeros de la Puebla, Vicente Soto (Sordera)…


jueves, 6 de febrero de 2014

DIEZ LIBROS (Y UN VIDEOCLIP) PARA COMPRENDER LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL





Ya estamos de lleno en el centenario (aunque aún falten meses para su fecha real de aniversario) de la Gran Guerra, aquella que luego se llamaría Primera Guerra Mundial y que en realidad fue la continuación de otra contienda, casi desconocida pero fundamental para entender los conflictos del siglo XX, como fue la Guerra Franco-Prusiana de 1870. Los anaqueles de las librerías empiezan a rebosar de libros sobre aquella carnicería, por lo que hoy en Marabilias seremos tan audaces como para hacer una criba, con lo que ya nos ponemos la venda antes de la herida por dejarnos algún seguro que más que interesante volumen sobre la materia. Y ya puestos, no quedará la cosa sólo en obras de ensayo, sino también novelas y comics. Accede a Marabílias si quieres saber más 







En el primero  de estos diez libros “La primera guerra mundial contada para escépticos el autor jiennense Juan Eslava Galán (2014)  Ed. Planeta, se mezclan   anécdotas, datos, documentación y mucha, mucha historia. Esas han sido las armas de Eslava Galán en estas páginas, que no escatiman en raras y curiosas estampas, pero también en ásperas lecturas. “El nacionalismo es la ideología de los tontos, pero siempre hay quien saca partido de ella”, escribe irónico el escritor al referirse al desencadenante de la guerra: el asesinato del heredero del Imperio Austrohúngaro cometido por un joven nacionalista serbio, un hecho que altera brusca y completamente la situación. Corre el 28 de junio de 1914 y lo peor está por venir. El nacionalismo –peste del siglo XX y, de momento, del XXI, señala el autor- iba a poner enseguida con ese atentado el mundo patas arriba. No sólo retrata el frío, la humedad y enfermedades, sino que se afana en describirlas como lo que fueron: una vida de ratas. Eslava se permite la curiosidad, quizá para profundizar el horror y trocarlo en macabro chiste. Existen, de hecho, verdaderas curiosidades en este libro: así  la rocambolesca historia del jamón que se conserva en una urna de cristal en la taberna El Gorrión, en Jaén. El entonces dueño del local se enamoró de una joven clienta a la que la grasa del jamón había manchado el vestido, así que decidió no probarlo y conservarlo, casi momia, en la bodega. Todavía hoy se puede bajar a la bodega del citado bar y contemplarla dentro de la citada  urna.